5 trucos para una vida más sostenible

Ser más sostenible es una actitud que está en nuestras manos. Es nuestro granito de arena para reducir las emisiones de gases y los residuos que generamos cada día. Crear un mundo más verde y con conciencia es más fácil de lo que piensas. Solo es tomar la decisión correcta para no perjudicar más a nuestro planeta. Te contamos cómo puedes hacerlo y te damos algunos consejos para llevar una vida más sostenible.

Ideas para ser más sostenible

Ve al mercado con recipientes

Para evitar generar más residuos y reducir el consumo de plásticos, te damos una genial idea. Ve con bolsas de tela y lleva dentro recipientes para guardar la carne, el pescado, los quesos o los huevos. Cada vez más personas se suman a esta tendencia. La parte buena es que al llegar a casa, como lo tienes todo guardado en envases, lo podrás meter directamente en la nevera.

Otra acción que puedes hacer es acudir a la frutería con tu bolsa de tela, pedir que te pesen la fruta y verdura y guardarla sin el plástico. La mayoría de estas bolsas se usan solo para separar la fruta y luego se tiran.

Existen cada vez más tiendas concienciadas con la sostenibilidad. Por ello, se abren más comercios con productos sin envases donde puedes comprar la pasta, legumbres o cereales a granel. También está en auge la venta de cosméticos en formato barra con el fin de rehuir del plástico.

Crea un armario de prendas sostenibles

Adquiere prendas naturales que contengan ingredientes ecológicos y que sean eco responsables con el medio ambiente. Esto es, que no usen tintes que emitan gases en su preparación. También puedes encontrar tiendas de segunda mano para adquirir aquello que necesitas. La ropa, bien cuidada ¡dura años!

¿Crees que las tiendas de segunda mano no son lo tuyo porque no te gustan las prendas que ha usado otra persona? ¡Puedes intercambiar prendas con gente de tu entorno para ser sostenible! ¿Qué te parece pedirle a tu amigo ese pantalón que siempre te ha gustado cómo le queda y que ya no ves que lo use? ¡Todo es hablarlo! ¿Buscas un estilo vintage? ¡Nada mejor que el armario de tus padres para encontrar una prenda poco común!

Y esta idea también la puedes aplicar en la decoración de tu casa. Existe todo un mercado para encontrar cualquier cosa de segunda mano: libros, muebles, electrodomésticos y demás. Y si tienes algo que ya no lo usas, en lugar de tirarlo a la basura, intenta buscar a otra persona que lo quiera. ¡Seguro que aparece alguien que lo necesita!

Reduce la energía y el agua

Nos lo han dicho desde niños: «no desperdicies el agua que no uses» , o «no dejes la luz del cuarto encendida si no estás en él». Uno de los gestos más comunes es dejar correr el agua del grifo mientras nos lavamos los dientes. Procura usar el agua solo cuando la necesites. Un truco para aprovechar el agua que sobra de hervir la comida es utilizarla para regar las plantas.

En cuanto a la energía, algunas empresas de nuestro país proveen energía verde con certificado de que es renovable. ¡Mira las opciones que hay en tu ciudad! También puedes cambiar las bombillas de tu casa por luces LED: aportan más iluminación, contaminan menos y duran mucho más tiempo.

Usa el transporte público o la bicicleta

Moverse por la ciudad o por el pueblo es fácil con la bicicleta. No solo reduces los gases emitidos nocivos para el medio ambiente ¡sino que tu cuerpo también te lo agradecerá! Ir en bicicleta es un ejercicio cardiosaludable que nos activa y nos mantiene en buen estado físico.

Otra manera es moverse en transporte público para llegar a cualquier lugar. ¡Así también ahorrarás! Ya no tendrás que preocuparte por el precio del seguro, aparcamiento, impuestos, revisiones ni gasolina. Muchos menos quebraderos de cabeza ¡y encima contribuyes a no llenar las ciudades de coches!

Separar y evitar lanzar basura

Separar bien la basura también ayuda a ser más sostenible. Aprende a identificar dónde va cada desecho. Por ejemplo ¿sabías que las bombillas no se tiran al contenedor del vidrio? ¿O que los papeles de cocina y pañuelos usados van a la basura orgánica? Recuerda: en el contenedor de vidrio van las botellas, frascos y envases de cristal (pero no cristales rotos ni vasos). En el de cartón van las cajas, papeles, revistas, periódicos y bolsas de papel. En el de envases, las botellas, bricks, cajas de madera para la fruta (¡que sí!), bolsas, tapones, mallas de fruta y verdura, etcétera (pero no los bastoncillos para el oído, el cepillo de dientes o las cuchillas de afeitar desechables).

Asimismo, evita lanzar basura a la calle. Aunque no tires plástico a la calle, puedes contaminar igual si tiras las colillas al suelo. Los filtros de los cigarrillos se hacen con un tipo de plástico llamado acetato de celulosa que tarda muchos años en degradarse en el medio ambiente. Además, la colilla no es biodegradable. Contiene trazas de plomo, arsénico y cadmio, ingredientes tóxicos para el agua. De hecho, una sola colilla contamina ocho litros de agua y tarda en disolverse hasta 10 años. Recientemente, Portugal acaba de aprobar una ley para poner multas de entre 25 € y 250 € a la gente que tire colillas al suelo.

Las R de la sostenibilidad

Son 7 palabras: reciclar, reutilizar, reducir, reparar, renovar, recuperar y rediseñar. Acciones para aprovechar los recursos limitados que la naturaleza nos da y consumir por debajo de lo habitual. De esta manera, contribuimos con unos buenos hábitos de sostenibilidad. ¿Sabías que realmente el último paso es reciclar? Te explicamos qué es cada R.

Reciclar, como hemos dicho, debería ser lo último que hagamos. Es cuando un objeto ya no tiene más usos y lo mandamos a reciclar para extraer material útil. Reutilizar es darles un segundo uso a nuestros objetos. Por ejemplo, cuando reutilizamos los envases de cristal que compramos de legumbres para usarlos como envases, o para transformarlos en algún objeto decorativo. Reducir es producir menos residuos, como generar menos plásticos o usar menos papel.

Reparar un objeto roto es alargar su vida para no tener que comprar otro. Rediseñar es tener en cuenta el medio ambiente a la hora de crear un producto para que sea más eco sostenible y consuma pocos recursos. Recuperar materiales usados para emplearlos de nuevo en el proceso de creación de nuevos productos. Y renovar es actualizar los objetos antiguos para volver a usarlos.

Seguir estos consejos es la mejor manera de iniciarse en una vida llena de hábitos sostenibles. Son perfectos para darnos cuenta de que tenemos en nuestra mano la capacidad de escoger acciones que sean respetuosas con el medio ambiente y con los recursos de nuestro planeta.  ¿Conoces las iniciativas que Bimbo lleva a cabo para avanzar en la sostenibilidad? Descubre nuestro compromiso con el planeta para saber más.