Consejos para evitar el estrés laboral

¿Sabías que estar un poco estresado es positivo? El estrés es bueno en un nivel óptimo. Nos permite estar alerta, trabajar más concentrados y llegar al objetivo. Sin embargo, cuando se lleva mucho tiempo en tensión, es cuando aparece el malestar y otros síntomas de desgaste. Vamos a explicarte qué es el estrés laboral. Aunque también puede aparecer en nuestra vida personal. Cuáles son los síntomas que suelen aparecer y una serie de consejos para evitarlo y así tener una vida más plena y feliz.  

¿Qué es el estrés?

Es una reacción fisiológica que permite tensar el cuerpo y prepararlo para reaccionar ante una situación peligrosa en poco tiempo. Es una respuesta natural que realiza el organismo para estar alerta. Los sentidos se agudizan y nos concentramos en captar todos los estímulos externos. De esta manera, el cerebro procesa en apenas un segundo si son amenazas o no para nuestra seguridad.  

¿Qué causas lo provocan?

El estrés puede surgir tanto en la vida laboral como personal. Aparece cuando los estímulos y peticiones exteriores son mayores que nuestra capacidad para atenderlos. Vamos, un exceso de tareas. Nos sentimos incapaces de dar una respuesta satisfactoria a todas las demandas. Imagínate que eres un camarero profesional. Tu nivel de bienestar se encuentra en atender 8 mesas la hora. Pero un día tienes que atender 24 mesas la hora. ¿A quién atiendo primero? ¿Cómo me organizo? ¿Controlo en todo momento el estado de cada pedido? Si nos vemos desbordados, es cuando aparecen los efectos negativos del estrés.  

¿Qué síntomas aparecen cuando se está estresado?

El estrés laboral y personal afecta a nuestras vidas de un modo físico, pero también mental. Altera nuestra conducta, el comportamiento y las emociones. Los signos físicos más habituales son dolores de cabeza, problemas digestivos y contracturas. También aparecen problemas para conciliar el sueño y, a nivel psicológico, pueden aparecer cambios de humor y algún problema temporal de memoria. Existe otro tipos de estrés, como el estrés físico cuando hacemos ejercicio, o el estrés fisiológico como cuando nos enfermamos. En este artículo nos enfocaremos en el estrés mental.

Consejos para evitar el estrés laboral

Mindfulness en tu entorno

Muchas veces actuamos en modo piloto automático y no tomamos conciencia. Realizamos tareas como un robot, que tenemos tan interiorizadas. El caso más habitual es cerrar la puerta con llave. ¿Alguna vez te has cuestionado si realmente lo has hecho? Eso es porque lo hacemos tantas veces, que se convierte en una acción mecánica. Aprende a focalizar tu atención y descubre más sobre el mindfulness con nosotros.

La alimentación antiestrés

Comer bien también ayuda a relajarse. ¿Te has dado cuenta de que cuando estás estresado te apetece comer más alimentos dulces? Dale al cuerpo lo que necesita, pero con equilibrio. Escoge frutas frescas y desecadas para que sea un dulzor de lo más saludable. Descárgate nuestro menú semanal si quieres ideas de alimentación saludable para toda la semana.

Realizar ejercicio

El deporte ayuda a desconectar de la rutina laboral. ¿Sabías que el ejercicio físico mejora el estado de ánimo? Cuando realizas una actividad moderada, el cuerpo incrementa la producción de endorfinas o serotoninas, las causantes de la felicidad. Si bien el ejercicio le genera un estrés físico al cuerpo, al liberar endorfinas lo compensa.

Apúntate al gimnasio o ve a clases sueltas como el baile. Lo cierto es que también se puede realizar ejercicio gratis. Basta con ponerte ropa cómoda y unas zapatillas deportivas para correr. Al principio puede que cueste pero te aseguramos que los pocos días notarás los beneficios. Además, te ayudará a descansar mejor por las noches. Descubre trucos y consejos para estar más activo en nuestra sección sobre actividad física.

Dormir ocho horas

El descanso nocturno es importante para recuperar el cuerpo del agotamiento. Si te cuesta dormir, procura convertir en un buen hábito la hora de acostarte. Conviértelo en una rutina. Haz una preparación previa al momento de meterte en la cama. Como lavarte los dientes, ir al baño y beber un vaso de agua. Esto ayuda al cuerpo y al cerebro a que piense que es el momento de dormir.

Una vez acostado, puedes realizar ejercicios de relajación. Toma conciencia de todos tus músculos e intenta relajarlos uno a uno. También puedes practicar una relajación acompasada sólo con técnicas de respiración. Coge aire por la nariz y expúlsalo por la boca varias veces. 

No tengas aparatos electrónicos en la habitación como un televisor o un ordenador. Tampoco te tumbes en la cama con el móvil.

Desconexión laboral

Hay un momento para trabajar y otro para descansar. Diferencia bien estas dos etapas. ¡Estás en tu tiempo libre! Disfruta de las horas de descanso, realiza actividades, sal con tu pareja o amigos.

Hablar con un familiar o amigo

Muchas veces lo único que necesitamos es desahogarnos. Es muy gratificante ser escuchados y comprendidos. El apoyo de los amigos y de la familia es como un bálsamo que calma los nervios. Además, exponer la situación en voz alta ayuda a organizarnos las ideas y tener perspectiva de la situación.  

Gestión del tiempo y priorizar tareas

Saber organizarse es primordial. Toda tarea tiene un momento y un tiempo para ser realizada. No postergues tus tareas más prioritarias o pierdas el tiempo con distracciones. Es mejor tener un flujo de trabajo normalizado. Identifica las tareas que son más urgentes en el tiempo y priorízalas. Así como el resto de las obligaciones que te van entrando. De esta manera, verás que tu faena se hace y te sentirás más motivado al ver que eres capaz de lograrlo.

Esperamos que con estos consejos aprendas a manejar las situaciones difíciles y no dejarte vencer por el estrés.