Estiramientos en el deporte

¿Qué son los estiramientos? ¿Cuándo debo hacerlos y cómo? Si alguna vez te has planteado alguna de estas preguntas, este artículo te desvela todos los secretos de los estiramientos en el deporte. ¡Vamos a ello!

Ejercicios de estiramiento

Los estiramientos son los ejercicios mantenidos mediante los cuales alargamos los músculos. Esta técnica es diferente para cada músculo. Su finalidad es dar elasticidad al sistema músculo-tendinoso. Así se amplía el rango de movilidad muscular y esto disminuye el riesgo de lesión.

La realización de estiramientos mejora la postura, alivia la fatiga, relaja, previene los calambres y tirones, facilita la oxigenación del músculo y su recuperación, y todo esto repercute en una mejora de rendimiento.

Los estiramientos deben hacerse de una forma suave y mantenida, sin intención de llegar más lejos.  

¿Cuándo debo realizar estiramientos?

Estas técnicas deben realizarse después de haber realizado ejercicio físico, ya que es la manera en la que devolvemos a los músculos a su estado normal. Este momento sirve para devolver a la normalidad el sistema cardio-respiratorio de una manera paulatina.

¿Cuánto tiempo debo dedicar a los estiramientos?

Pues no debes recortar tiempo de los estiramientos, pero tampoco debes excederte. Puedes calcular unos 40 segundos de estiramiento por cada grupo muscular o músculos que hayas trabajado en tu sesión de ejercicios previa.

¿Cuál es la diferencia entre flexibilidad y elasticidad?

La flexibilidad es la capacidad que tiene el cuerpo para deformarse sin que se produzca ningún daño de ningún tipo. Esto sucede a nivel articular.

La elasticidad es la capacidad del cuerpo para recuperar la forma original después de que se haya deformado por alguna causa externa o una fuerza aplicada sobre él. Esto sucede sobre todo a nivel muscular.

Por lo tanto, los estiramientos no deben servir para ganar flexibilidad, sino para conseguir una mejor elasticidad.

¿Cómo se hace un buen estiramiento?

Para realizar unos buenos estiramientos debes tener en cuenta algunos puntos clave:

  • Calentar el músculo que vas a estirar. Si vienes de hacer ejercicio, tus músculos ya estarán a una temperatura adecuada para estirarlos. Si no es el caso, realiza ejercicios suaves repetidos y algún ejercicio que eleve tus pulsaciones para entrar en calor.
  • Si quieres estirar un músculo, deberás colocarte en la postura opuesta a la que el músculo suele trabajar. Es decir, si quieres estirar los cuádriceps, tendrás que llevar tu pie al glúteo, para hacer justamente el ejercicio contrario, con el cual se estirará el músculo.
  • Respira hondo y colócate, y respira suave mientras mantienes la postura escogida por 40 segundos. No hagas rebotes y tampoco fuerces: debes quedarte en la postura en la que notes que tu músculo está estirando, sin que te llegue a doler.
  • Pasados esos segundos, recupera tu postura lentamente y cambia a otra con suavidad.

Una buena manera de finalizar tu entreno, además de estirar, es con una buena ducha, ya que el agua también favorece la circulación sanguínea y relaja a nivel muscular.

Así que ya sabes, si quieres mantener tu rendimiento, minimizar el riesgo de lesiones y relajarte después de tu sesión, ¡estirar es fundamental!