Panecillos con pera, gorgonzola y nueces

Ingredientes para 4 personas:

  • 8 panecillos integrales Bimbo
  • 2 peras grandes jugosas (conferencia o similar)
  • 80 g queso gorgonzola
  • 40 g nueces sin cáscara
  • 50 g. rúcula
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:

  1. Pelamos las peras, las troceamos y las cocinamos en un cazo. Debemos remover de vez en cuando, hasta que se evapore el jugo y empiecen a caramelizar.
  2. Disponemos los panecillos en una bandeja apta para horno y repartimos la pera por encima.
  3. Seguimos desmenuzando el gorgonzola sobre la pera y para finalizar ponemos las nueces troceadas con los dedos por encima de la pera y el queso.
  4. Introducimos la bandeja en el horno, con la función de gratinar y lo dejamos hasta que el queso empiece a fundirse.
  5. Cuando esté listo, lo retiramos del horno. Antes de que se enfríe el queso, terminamos la presentación con unas hojas de rúcula por encima y regamos con una gota de aceite de oliva virgen extra para darle el toque final.

Comentario nutricional

Una receta deliciosa para un aperitivo o una cena de picoteo. La pera cocinada adquiere un sabor dulce que combinada con el queso gorgonzola aporta un contraste de sabores delicioso. Esta fruta proporciona minerales como el potasio, que es necesario para mantener una buena función muscular y también aporta fibra a nuestra dieta.

El gorgonzola es un queso italiano, de pasta cremosa. Se trata de un queso con una cantidad de grasa nada despreciable, por lo que se recomienda un consumo esporádico. Este queso, además, aporta una gran proporción de calcio, mineral necesario para el mantenimiento de la salud dental.

Las nueces aportan grasas cardiosaludables, concretamente ácido alfa linolénico. Este tipo de ácido graso pertenece a la familia de las grasas omega 3, relacionadas positivamente con la salud cardiovascular. Los frutos secos son un grupo de alimentos muy recomendable por su aporte de fibra y grasas saludables, por lo que se recomienda consumir un puñado entre 3 y 7 veces a la semana.

El toque final de sabor lo aporta la rúcula. Esta hortaliza se considera una verdura de hoja verde y aporta muy pocas calorías. Su componente mayoritario es el agua, seguido de los hidratos de carbono y las proteínas. Proporciona una cantidad elevada de vitamina A y también vitamina K, como el resto de las verduras de hoja verde.