Tosta dulce de invierno con manzanas y yogur griego

Ingredientes (para 4 personas)

  • 4 rebanadas TRB quinoa, chía y espelta
  • 4 manzanas reinetas pequeñas
  • 1 limón
  • 1 cucharadita de postre de semillas de matalahúva o anís
  • 4 nueces peladas
  • 4 dátiles medjoul

Elaboración:

  • Pelamos las manzanas y las cortamos a dados.  Las cocemos en un cazo a fuego medio junto con el zumo y la piel rallada de un limón y las semillas de matalahúva. Removemos de vez en cuando y retiramos del fuego cuando la manzana forme una compota sin líquido.
  • Ponemos las rebanadas de pan separadas entre ellas en una bandeja apta para el horno. Las tostamos a 180ºC durante unos 8 -10 minutos. Es recomendable que a mitad de la cocción abramos el horno, para que salga el vapor que desprende el pan.
  • Cuando las tostadas estén frías, las cubrimos con dos buenas cucharadas de manzana y una cucharada de yogur griego.
  • Para finalizar, decoramos con las nueces y los dátiles sin hueso cortados a rodajas por encima.

Comentario nutricional:

Esta receta es ideal como un desayuno, como un snack a media mañana o como merienda. Se trata de una receta dulce, pero no se le ha añadido azúcar: el dulzor viene del azúcar natural de las manzanas y los dátiles. La combinación de la manzana con el yogur y el pan TRB hace que tenga un sabor exquisito.

La manzana, como la mayoría de frutas, contiene fibra.  Además de fibra insoluble, también aporta fibra soluble, un tipo de fibra que está relacionada con el bienestar intestinal, con un efecto regulador. Por otro lado, el yogur aporta calcio, vitamina D y también fermentos activos que enriquecen la diversidad de la flora intestinal.

Los cereales del pan natural y lento TRB  quinoa, chía y espelta proporcionan hidratos de carbono de absorción lenta, que proporcionan energía de manera gradual, sumados a su alto contenido de fibra.

Los dátiles (fruta desecada) proporcionan 6 g de fibra por cada 100g. También proporciona minerales como el potasio, el calcio, el hierro y betacarotenos (provitamina A). Al igual que las manzanas, son una buena fuente de fibra soluble e insoluble.

Las nueces son frutos secos que aportan grasas saludables, como el ácido alfa linolénico, que pertenece a la familia de los ácidos grasos omega 3. Este tipo de ácidos grasos se relacionan con la salud cardiovascular, por lo que es una buena idea incluirlos en nuestra alimentación habitual.